Una vejez digna que alarga la vida

Una vejez digna que alarga la vida

Entre los libros de religión, literatura y la huerta que cultivan Efraín Uribe Mejía y sus compañeros, transcurren días sosegados en el Centro de Protección al Adulto Mayor en situación de calle, también conocido como la granja Acarpin.

Entre los libros de religión, literatura y la huerta que cultivan Efraín Uribe Mejía y sus compañeros, transcurren días sosegados en el Centro de Protección al Adulto Mayor en situación de calle, también conocido como la granja Acarpin.

Este espacio campestre donde el aire acaricia frío y los bosques detienen el ruido de la urbe, al norte, cerca de la vía a Machado. Allí la Alcaldía de Medellín ofrece una oportunidad para la vida a 60 personas que como Efraín encuentran el revulsivo para ser acogidos de nuevo en sus hogares.

Este programa, abanderado por la Secretaría de Inclusión Social y Familia, cumple un año apelando al fortalecimiento de valores, el reencuentro con el sentido de vivir y a la creatividad de estas personas que superan los 60 años de edad y ahora en Acarpin se dedican a la siembra albahaca, toronjil, remolacha, zanahoria, espinaca; la elaboración de relojes y llaveros; o al intercambio de lecturas como la Marquesa de Yolombó, El origen del mundo, Historias Bíblicas, entre otras. Ya la vida es otra.

Una vejez digna que alarga la vida

Entre los libros de religión, literatura y la huerta que cultivan Efraín Uribe Mejía y sus compañeros, transcurren días sosegados en el Centro de Protección al Adulto Mayor en situación de calle, también conocido como la granja Acarpin.

Ahora las fuerzas que se desperdiciaron en las calles, como lo reconocen muchos de los residentes en Acarpin, se recuperan con la alternativa que según indica Héctor Fabián Betancur, Secretario de Inclusión Social y Familia, funciona con una inversión mensual de 250 millones de pesos, se fortalece con el Fondo Medellín Ciudad para la Vida y este año ampliará su cobertura para cien beneficiarios.
Una vejez digna, ese es el juego de palabras que se ha consolidado entre los adultos mayores que hoy respiran pureza, esperanza, vida.

Una vejez digna que alarga la vida

Entre los libros de religión, literatura y la huerta que cultivan Efraín Uribe Mejía y sus compañeros, transcurren días sosegados en el Centro de Protección al Adulto Mayor en situación de calle, también conocido como la granja Acarpin.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s